Cargando, espere por favor...
La mayoría de los atletas consideran que tan pronto ingieren un líquido están rehidratando su sistema. Sin embargo, la rapidez a la cual se absorbe el líquido depende de diversos factores, entre los que figuran: cantidad, tipo y osmolalidad del líquido consumido y la rapidez del vaciamiento gástrico.
La parte proximal del intestino delgado (duodeno y yeyuno) es el principal sitio de absorción de líquido (50-60% de la hidratación total) mediante un proceso pasivo por gradiente osmótico.
Para favorecer ese gradiente osmótico y así la absorción de agua y sales minerales en el intestino, es necesario hidratarse con bebidas que tengan una pequeña concentración de glucosa de alrededor del 3-6% que favorecen la entrada de agua y sales minerales (sodio y potasio sobretodo) al torrente sanguíneo.
Sin embargo, todas las bebidas para deportistas suelen tener altas concentraciones de glucosa que lo que provocan es un efecto adverso: malestar gastrointestinal y secreción de líquidos (diarrea) durante la carrera.
El patrón adecuado de hidratación a seguir previa, durante y después de una maratón debiera ser éste:
Sólo así tendremos total certeza de que nuestro organismo está perfectamente hidratado, acorde a las necesidades de la competición.